Por Tove Iren S. Gerhardsen
Un funcionario tailandΓ©s afirma que los telΓ©fonos del Gobierno han comenzado a sonar con mayor frecuencia desde que Tailandia concediΓ³ licencias obligatorias para importar y, finalmente, fabricar medicamentos patentados, lo cual ha obligado a los titulares de patentes a disminuir sus precios. Sin embargo, en una reuniΓ³n reciente, los escΓ©pticos sostuvieron que Tailandia deberΓa haber dialogado con las empresas antes de conceder dichas licencias.
Un gobierno, al amparo de una licencia obligatoria, puede producir (o autorizar a un tercero para que produzca) una materia que se encuentra protegida por una patente sin el consentimiento del titular de la patente o sin haber realizado esfuerzos para obtener la autorizaciΓ³n del titular de la patente, bajo ciertas condiciones, por ejemplo con fines de uso no comercial, conforme al artΓculo 31 del Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de la Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio (ADPIC) de la OrganizaciΓ³n Mundial del Comercio (OMC).
SegΓΊn la DeclaraciΓ³n de Doha relativa al Acuerdo sobre los ADPIC y la Salud PΓΊblica, adoptada en la reuniΓ³n ministerial de 2001, en Qatar, cada miembro tiene la libertad de determinar las razones que motivan la concesiΓ³n de dichas licencias.
En la reuniΓ³n celebrada el 8 de marzo en Ginebra, Suwit Wibulpolprasert, asesor superior en materia de economΓa de la salud del Ministerio de Salud PΓΊblica de Tailandia, presentΓ³ el informe titulado βFacts and evidences on the 10 burning issues related to the government use of patents on three patented essential drugs in Thailand. Document to support strengthening of social wisdom on the issue of drug patentβ (βDatos y pruebas de 10 temas de vital importancia relacionados con el uso de patentes por parte del gobierno de tres medicamentos esenciales patentados en Tailandia. Documento destinado a respaldar el fortalecimiento de la sabidurΓa social en materia de patentes de medicamentosβ). Funcionarios, grupos industriales y organizaciones no gubernamentales (ONG), entre otros, asistieron a la reuniΓ³n organizada por la ONG Knowledge Ecology International.
El Gobierno tailandΓ©s ha concedido tres licencias obligatorias durante los ΓΊltimos meses, a saber: el 26 de enero, en relaciΓ³n con el medicamento βclopidogrelβ (Plavix de Sanofi-Aventis) utilizado para tratar enfermedades cardiovasculares y con el compuesto contra el VIH/SIDA βlopinavir/ritonavirβ (Kaletra de Abbott); y el 29 de noviembre de 2006, para el medicamento contra el VIH/SIDA βefavirenzβ (Stocrin de Merck Sharp & Dohme) (IPW, Public Health, 16 de febrero de 2007 y 22 de diciembre de 2006, sΓ³lo en inglΓ©s).
Wibulpolprasert afirmΓ³ que el gobierno intentΓ³ entablar negociaciones con las empresas con antelaciΓ³n (algunas de ellas lo olvidaron posteriormente) y que las empresas farmacΓ©uticas sΓ³lo accedieron a sentarse a la mesa de negociaciones despuΓ©s de que Tailandia concediera las tres licencias obligatorias.
Durante la reuniΓ³n, existiΓ³ un acuerdo general de que Tailandia actuΓ³ dentro del marco de la ley, pero que aun asΓ la concesiΓ³n de las licencias causΓ³ sorpresa, en particular la licencia para el medicamento destinado a tratar enfermedades cardiovasculares.
Eric Sayettat, de la misiΓ³n francesa ante la OMC, comentΓ³ que se favoreciΓ³ el diΓ‘logo y se preguntΓ³ si los mismos resultados (la disminuciΓ³n de precios) no podrΓan haberse alcanzado con debates previos. AfirmΓ³ que las licencias obligatorias se podrΓan comparar con los elementos disuasivos en el Γ‘mbito nuclear, los cuales sΓ³lo deberΓan utilizarse en contadas situaciones. Esto reflejΓ³ el pensamiento de otros funcionarios de paΓses desarrollados.
Harvey Bale, Director General de la Federation of Pharmaceutical Manufacturers and Associations (IFPMA), seΓ±alΓ³ que existiΓ³ una βgran diferencia en tΓ©rminos de percepciΓ³nβ en relaciΓ³n con el proceso, ya que no se llevΓ³ a cabo un debate serio de antemano entre el Gobierno tailandΓ©s y las empresas farmacΓ©uticas. AfirmΓ³ que Merck redujo sus precios sin la amenaza de las licencias obligatorias.
No se tratΓ³ de una cuestiΓ³n de percepciΓ³n dado que existen pruebas, comentΓ³ Wibulpolprasert haciendo referencia al informe y tambiΓ©n afirmΓ³ que las negociaciones previas fueron infructuosas. Sin embargo, despuΓ©s de la concesiΓ³n de las licencias obligatorias, las empresas comenzaron a llamar al gobierno, y no sΓ³lo las tres implicadas.
Wibulpolprasert seΓ±alΓ³, en alusiΓ³n a uno de los medicamentos, que el precio para hospitales habΓa disminuido de $1,35 por tableta a 60 centavos y que otra empresa habΓa ofrecido al gobierno un trato de βcompre uno y obtenga nueve gratisβ. AdemΓ‘s afirmΓ³ que Merck habΓa reducido el precio de su medicamento a nivel mundial y agregΓ³ que las negociaciones con las empresas despuΓ©s de los anuncios sobre las licencias obligatorias habΓan sido muy constrictivas.
Bale afirmΓ³ que como transcurrieron aproximadamente dos aΓ±os desde el inicio del proceso hasta el anuncio del gobierno sobre la concesiΓ³n de algunas licencias obligatorias, los nuevos mΓ©todos de fabricaciΓ³n o los cambios econΓ³micos podrΓan explicar la disminuciΓ³n de los precios. Wibulpolprasert, por su parte, seΓ±alΓ³ que si bien Γ©se podrΓa ser el caso, el impacto de esas situaciones serΓa βde menor importanciaβ.
En un intento por abordar la preocupaciΓ³n de algunos participantes de la reuniΓ³n, Wibulpolprasert indicΓ³ que, a lo sumo, el 15 por ciento de los medicamentos patentados de Tailandia podrΓa ser objeto de licencias obligatorias, ya que deberΓa existir un sΓ³lido fundamento social.
βNo se convertirΓ‘ en regla generalβ, afirmΓ³. TambiΓ©n seΓ±alΓ³ que el Gobierno sΓ³lo estΓ‘ βcomenzandoβ a considerar otros medicamentos y agregΓ³ que las empresas pueden βgolpear a nuestra puerta en cualquier momentoβ. AfirmΓ³ que en febrero se renovΓ³, por medio de un decreto ministerial, el mandato de un comitΓ© especial encargado de la negociaciΓ³n de los precios de medicamentos patentados.
Las licencias obligatorias no afectarΓ‘n el mercado de productos patentados, ya que los medicamentos se distribuirΓ‘n a aquΓ©llos que no puedan pagarlos, incluidos los medicamentos ya cubiertos por el gobierno, seΓ±alΓ³. AdemΓ‘s afirmΓ³ que los medicamentos mΓ‘s econΓ³micos no se exportarΓan y agregΓ³ que las leyes tailandesas disponen que todas las personas tienen derecho a los medicamentos esenciales.
En el informe oficial se detalla el proceso de decisiΓ³n que llevΓ³ a la concesiΓ³n de licencias, el cual se denominΓ³ un βmovimiento socialβ¦ cuyo objetivo es mejorar el acceso a los medicamentos esenciales y la salud de las personasβ. Este movimiento necesita conocimientos y pruebas, respaldo social y compromiso polΓtico, afirmΓ³. El informe procura dar respuestas a preguntas y malentendidos; por ejemplo, la razΓ³n por la cual no existieron negociaciones y debates previos con las empresas farmacΓ©uticas (uno de los 10 temas βde vital importanciaβ), pero tambiΓ©n procura educar al pΓΊblico sobre los medicamentos y la salud pΓΊblica.
El informe compila cartas y comunicaciones de diversas partes implicadas en la situaciΓ³n. Los documentos incluyen: cartas del Gobierno tailandΓ©s dirigidas a las empresas; cartas de las empresas antes de que se concedieran las licencias obligatorias acerca de la razΓ³n por la cual no se podΓan disminuir los precios, y despuΓ©s de la concesiΓ³n de las licencias obligatorias en las que se ofrecΓa una reducciΓ³n de los precios, siempre que se satisficieran ciertas condiciones; cartas emitidas y dirigidas a Susan Schwab, Representante de Estados Unidos para las Cuestiones Comerciales, y a Margaret Chan, Directora General de la OrganizaciΓ³n Mundial de la Salud; y diversas cartas de respaldo dirigidas al Gobierno tailandΓ©s. En el informe tambiΓ©n se describen leyes nacionales e internacionales relacionadas con el tema.
AdemΓ‘s, el informe incluye un comunicado de prensa de Merck, emitido el 14 de febrero, en el que se anuncia una reducciΓ³n del precio del Stocrin en los βpaΓses menos adelantados y en aquΓ©llos que padecen en mayor medida la epidemiaβ. En el comunicado se seΓ±ala que la disminuciΓ³n del precio βse debe a eficiencias obtenidas gracias a mejoras en los procesos de fabricaciΓ³nβ.
Sangeeta Shashikant de Third World Network seΓ±alΓ³ que las licencias obligatorias se estΓ‘n comenzando a utilizar βcon mucha frecuenciaβ en paΓses desarrollados, en referencia a ejemplos incluidos en el informe tailandΓ©s provenientes de Estados Unidos y Europa.
Guilherme Patriota, funcionario brasileΓ±o, afirmΓ³ que las licencias obligatorias son un mecanismo legal que se acordΓ³ en el marco del Acuerdo sobre los ADPIC a cambio de que ciertos paΓses aceptaran la protecciΓ³n por patente de medicamentos, protecciΓ³n que para muchos paΓses fue introducida mediante ese acuerdo. SeΓ±alΓ³ que las reacciones, por lo tanto, deberΓan ser mΓ‘s βrealistasβ y que no era aceptable que se βmarginaraβ a los paΓses que conceden licencias obligatorias. En relaciΓ³n con el Acuerdo sobre los ADPIC, indicΓ³ que las licencias obligatorias son un mecanismo que es βparte integranteβ del sistema y que, por lo tanto, no constituyen una amenaza al sistema βporque forman parte de Γ©lβ.
Fernando Antezana AranΓbar, representante boliviano y actualmente Presidente del Consejo Ejecutivo de la OMS, ademΓ‘s de observar que no existe un requisito que exija la publicaciΓ³n de un informe sobre el tema, reconociΓ³ la transparencia de Tailandia y su βvalor para hacerlo [conceder las licencias obligatorias]β.
David Vivas del International Centre for Trade and Sustainable Development tambiΓ©n reconociΓ³ el esfuerzo de Tailandia por ser transparente. AdemΓ‘s sugiriΓ³ la elaboraciΓ³n de un estudio internacional que recopile datos sobre licencias obligatorias relacionadas con la salud. El sector industrial, entre otros, brindΓ³ su apoyo a esta idea.
Puede comunicarse con Tove Gerhardsen a info@ip-watch.ch.

